Trasladados del mundo a Cristo
El último tiempo he estado viendo el tema de vivir una vida en la realidad de la nueva creación, muriendo a la vida natural y viviendo por Cristo. Sucede que es lamentable observar cómo, aún siendo cristianos nos siguen preocupando cosas del mundo. El comprar, el vender, el vacacionar, la entretención, los amigos, etc. No digo que las cosas que hacemos en el mundo no sean necesarias y útiles para nuestro vivir, pero es un problema de enfoque si es este nuestro tema de conversación y donde nos desenvolvemos continuamente.
El tema es que esto no es porque sí, no es un tema que se da al azar. La principal causa de esto es que la "Cristiandad" no ha entendido la meta de Dios ni el deseo de Dios, el cual es que él se imparta en nosotros, de manera corporativa, para que edifiquemos su morada y él se exprese por medio de nosotros. Nuestra vanidad y falta de visión nos hace creer que es un asunto individual, que recibimos la salvación, que debemos predicarle a otros y cuando muramos iremos al cielo. ¡Qué lamentable situación observamos hoy! Si realmente los cristianos actuales pudieran ver la realidad de Cristo en sus vidas, vivirlo en plenitud, cesar los esfuerzos, disfrutarle e impartir a otros Dios y nuestro disfrute de Él, la situación sería completamente diferente.
No más doctrinas sin vida, no más división, no más individualismo, no más la vida natural, que sólo Cristo se vea en nosotros y vayamos dejando de lado la vanidad de este mundo...
No quiero nada que provenga de mí, ni lo bueno ni lo malo, porque esto se trata de la vida de Cristo, no de nosotros... porque "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. " (Gál 2:20).
Descubreme, Señor,
Alumbra mi interior,
Que pueda discernir
El ego engañador.
El ego engañador.
(Coro):
Oh, que Tu luz viviente,
Quite de mi mente
La noche absorbente,
Te pido a Ti, Señor.
No me conozco bien,
Me creo lo mejor,
Me engaña mi altivez,
Y vivo en presunción.
Y vivo en presunción.
(Coro)
Yo te conozco a Ti
Aún menos, mi Señor,
Y de Tu realidad
Me falta más visión.
Me falta más visión.
(Coro)
Tu vida en mi interior,
La torno en confusión
Me creo espiritual
Cuando en la carne estoy.
Cuando en la carne estoy.
(Coro)
En cuanto a Tu sentir,
Me frustro, oh Señor,
Pues tiendo a reclusión
Y caigo en más error.
Y caigo en más error.
(Coro)
Aún Tu voluntad,
No la conozco bien;
Impongo mi pensar
Queriendo pretender.
Queriendo pretender.
(Coro)
Yo necesito hoy
Tu iglesia conocer,
Y por revelación
Tu Cuerpo comprender.
Tu Cuerpo comprender.
(Coro)
Sin velos, oh Señor,
Anhelo claro estar,
Que no me engañen más
Mi orgullo y vanidad.
(Coro)
(Himnos 180)
Alumbra mi interior,
Que pueda discernir
El ego engañador.
El ego engañador.
(Coro):
Oh, que Tu luz viviente,
Quite de mi mente
La noche absorbente,
Te pido a Ti, Señor.
No me conozco bien,
Me creo lo mejor,
Me engaña mi altivez,
Y vivo en presunción.
Y vivo en presunción.
(Coro)
Yo te conozco a Ti
Aún menos, mi Señor,
Y de Tu realidad
Me falta más visión.
Me falta más visión.
(Coro)
Tu vida en mi interior,
La torno en confusión
Me creo espiritual
Cuando en la carne estoy.
Cuando en la carne estoy.
(Coro)
En cuanto a Tu sentir,
Me frustro, oh Señor,
Pues tiendo a reclusión
Y caigo en más error.
Y caigo en más error.
(Coro)
Aún Tu voluntad,
No la conozco bien;
Impongo mi pensar
Queriendo pretender.
Queriendo pretender.
(Coro)
Yo necesito hoy
Tu iglesia conocer,
Y por revelación
Tu Cuerpo comprender.
Tu Cuerpo comprender.
(Coro)
Sin velos, oh Señor,
Anhelo claro estar,
Que no me engañen más
Mi orgullo y vanidad.
(Coro)
(Himnos 180)

